Caracortada

Era un sábado por la noche, habíamos acordado ir en busca de leña para la fogata, habíamos levantado la casa de acampar pero necesitábamos una fogata para alejar a los animales salvajes, y entretenernos un buen rato contando historias de terror mientras todos contemplábamos la fogata, a decir verdad, habían pasado 2 semanas desde que comenzó el campamento vacacional y siempre finalizábamos el día conviviendo junto a la fogata.
Pero hoy parecía que no lo lograríamos, había llovido bastante hace un par de horas , por suerte nuestro jefe había guardado un poco de leña en el cuarto de herramientas, no muy lejos de donde habíamos colocado las casa de acampar.
Era una noche de luna nueva, el aire hacía mover todo el bosque y había bastante neblina que aumentaba conforme más nos adentráramos en el bosque. 
Se notaba una cierta tensión en nuestro grupo, Randy parecía bastante asustado y Joe no había dicho ni un chiste desde que nos adentrábamos en el bosque y eso era raro, Joe era el chico que siempre nos hacía reír y difícilmente se callaba, hablaba todo el tiempo pero esta vez estaba demasiado callado. Por mi parte me parecía bastante interesante el hecho de caminar de noche por el bosque con nada más que mi linterna y un cuchillo por si acaso, uno no sabe que se puede encontrar.
Seguimos caminando por el bosque, parecía que Scott se había equivocado en las direcciones un par de veces, habíamos tomado caminos diferentes a los que estaban establecidos en el mapa, de igual manera le pedí a Joe que marcara alguno que otro pino para saber por dónde regresar, y ahí estábamos cuatro chicos vagando en la noche por el bosque.   
  -Podemos regresar- dijo Randy-. Estaba satisfecho de que alguien al fin rompiera el silencio, pero no para salir con esa bobada. 
  -No, estamos muy cerca dijo Scott-. Mientras miraba fijamente el mapa. 
  -Tienes miedito pequeño bebe- dijo Joe. 
  -No es eso.- dijo Randy-. Pero creo que no llegaremos muy lejos a ningún lado así, debíamos de haber doblado a la derecha desde que pasamos las cabañas.
  -Demonios estamos perdidos, será mejor que volvamos-dije-. De repente sonaron unas fuertes pisadas, como si de un venado se tratara. Probablemente se había asustado al ver la luz desde lejos- pensé-.
  -¿Qué fue eso? -Dijo Joe- mostrándose demasiado asustado. 
 -No sé- dijo Scott-. Pero será mejor que volvamos. 
  -Bien-dije- Joe guíanos de regreso.
 Cuando íbamos a mitad de camino vimos algo aterrador, algo que revolvió mi estómago y por poco me hace vomitar. Había un venado en el suelo con las tripas de afuera, sin ojos y con un corte que iba desde el cuello del animal hasta el estómago. Debió de ser algo normal, probablemente un depredador lo había matado para comérselo, pero algo no cuadraba, los cortes eran demasiado limpios parecía que fueran hechos por un cuchillo, lo más extraño fue que en los ojos y en toda la cabeza parecía que le habían clavado repetidas veces un destornillador.
                                                     
Randy parecía no poder soportar ver más la escena, por lo que todos concordamos que sería mejor llegar al campamento y platicar esto con los scouts superiores. Caminábamos deprisa por el bosque, queríamos llegar lo antes posible para volver a reunirnos con nuestro grupo.
 -¿Vieron eso?-Parecía que fue hecho por una persona-dijo Joe-. 
-Pensaba lo mismo -dije-. 
-No podemos asegurar nada, lo único que debemos de hacer es informarle al jefe scout, él lo revisara-dijo Scott-.
De repente se oyeron  unos gritos desgarradores, provenientes de la misma dirección en la que se hallaba el campamento. 
-No puedo más -dijo Randy- y se tumbó a llorar mientras se cubría los oídos para no escuchar aquellos gritos.
Eran gritos de varias personas, alcance a distinguir uno que parecía ser de nuestro jefe scout. Sentía una espeluznante sensación recorriendo mi piel, estaba viviendo una terrible pesadilla.  
-¿Qué hacemos?-dijo Joe-. Intentando contener el llanto. 
Scott se encontraba ayudando a Randy para que este dejara de llorar. 
-Creo que debemos ir a ver lo que sucede en el campamento, si esto es una puta broma prometo matarlos yo mismo-Dijo Scott-.  
 -Me parece bien-dije-.
Caminábamos muy pegados uno con otro y atento a cualquier ruido extraño, los gritos habían parado desde hace rato lo que me dejaba un poco más tranquilo. Al llegar al campamento presencie la escena más horrorosa en mi vida, todos mis compañeros se hallaban muertos y destripados de la misma forma en que estaba el venado.                 
No soportamos la brutalidad de la escena y nos pusimos a vomitar, queríamos salir corriendo de vuelta, pero Randy se derrumbó y se puso a llorar de nuevo. No podía soportar seguir viendo la escena. A unos metros de la escena se veía una persona incida junto a los cadáveres, se trataba de un sujeto con una sudadera con capucha que  desde el Angulo que nos encontrábamos no podía apreciar su rostro.
El sujeto estaba jugando con los órganos del cadáver que se encontraba frente a él. Quería correr pero lo mejor sería regresar lentamente hasta el bosque y rezar porque no hubiera notado nuestra presencia, el sujeto se levanta y voltea hacía nosotros al mismo tiempo que se quita la capucha, Joe lo estaba aluzando  con la linterna y no lo había notado por estar totalmente en shock, con un movimiento lento se quita la capucha dejándonos presenciar su horrible rostro, su cara era horrible tenía cortadas y cicatrices por todo el rostro, lo más horripilante era que su mejilla parecía que había sido arrancada dejando ver sus dientes.

En eso el sujeto dice gravemente con una voz augada -Hora de Morir- Al oír esas palabras salí corriendo, intente levantar a Randy pero se había desmayado no quería dejarlo ahí pero no tenía elección debía de salvarme, corrí lo más rápido que pude al bosque, cuando oí a Randy gritar volteo y el sujeto le estaba clavando un destornillador en el ojo. Continúe corriendo sin mirar atrás,  Scott y Joe se habían alejado de mi vista me había quedado solo en el bosque muriéndome de miedo mientras un psicópata me estaba acechando, quería llorar pero me contuve no podía revelar mi posición.                     
Debía llegar con el guardabosques lo más pronto posible, con el estaría a salvo, él tenía varias armas con las cuales podríamos defendernos, me recosté junto a un pino mientras cubría mi boca con una mano para controlar mi respiración, si continuaba corriendo revelaría mi posición y estaría frito.
De repente siento que algo cae en mi cabeza -¿Agua?- Toco mi cabeza, enciendo la linterna y observo mi mano, no era agua sino sangre, volteo hacía arriba y ahí estaba el hombre de cara cortada sentado en una rama mirándome fijamente, el sujeto dio un salto y casi aterriza encima de mí.
No podía escapar, el miedo me había controlado, sostenía con fuerza mi navaja pero al presenciar su cuchillo supe que estaba indefenso, me levanta con una mano apoya su cuchillo en mi estómago y comienza a cortarme las entrañas, dolía como el infierno quería escapar pero no podía, mi vista se tornaba negra, lo último que recuerdo fue que vi sus botas rodeadas por un charco de sangre, mi mundo se tornó oscuro y entumecido. 

Comentarios

  1. Creo que esta historia ya la había escuchado

    ResponderBorrar
  2. Excelente relato, aunque Randy es muy menso y por eso murió, yo no hubiera alumbrado al de la capucha, yo hubiera corrido.

    ResponderBorrar
  3. Genial!
    La imagén no era de Jeff the killer???

    ResponderBorrar
  4. Es una muy buena historia, tal vez se la cuente a mi hermana antes de dormir.

    ResponderBorrar
  5. una buena historia para contar en una noche de fogata con los amigos

    ResponderBorrar
  6. Gran relato, tiene de todo lo necesario :)

    ResponderBorrar
  7. es una historia muy buena y con mucho suspenso

    ResponderBorrar
  8. Muy buena historia pero la verdad me esperaba otro final, pero esta buena

    ResponderBorrar
  9. No soy muy fan de estas cosas.. Pero muy buena historia

    ResponderBorrar
  10. Owowow !!!
    Genial, tiene muy buena trama

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas populares